B A T H, Ciudad Romana

Vista desde la terraza de las Termas Romanas de Bath

Bath es, sin lugar a dudas, una de las ciudades más elegantes que he visitado. A unas dos horas de Londres, nos encontramos con un enclave turístico que nos transporta a la época del dominio romano en Britania.

Declarada patrimonio de la humanidad en el año 1987, su arquitectura, plagada de columnas romanas, salen al encuentro del transeúnte como reliquias de un pasado todavía muy presente.

Una de las cosas que más llaman la atención es la cantidad de tiendas, de esas que normalmente solo se encuentran en grandes ciudades o grandes superficies, que la custodian. Un contraste entre lo moderno y lo antiguo, que hace,que de una calle a la siguiente, parezca que te hayas teletransportado a un universo paralelo.

Las Termas Romanas son de un gran atractivo turístico. Las visitas van acompañadas de una audio guía que te cuenta a lo largo de todo el recorrido la historia del lugar y sus anécdotas.

Las estatuas de la terraza representan a diferentes personajes relevantes de la vida pública romana que en su época visitaron Bath

El primer santuario de agua termal de la ciudad fue construido por celtas y se dedicó a la diosa Sulis, de ahí el nombre de su población “las aguas de Sulis”. Durante el imperio romano su equivalente romano fue la diosa Minerva.

Baño circular o piscina de agua fria

Numerosas tablillas de maldición —láminas hechas de metal que contenían mensajes para la diosa Sulis— fueron halladas por arqueólogos en el Manantial Sagrado.Estas tablillas de maldición estaban escritas en latín y eran empleadas para echar maldiciones sobre personas que habían hecho algo indebido. Por ejemplo, si a un ciudadano le robaban sus ropas en los baños, escribiría una maldición nombrando a los sospechosos en una tablilla con el fin de que fuera leída por la diosa Sulis Minerva. Asimismo, se descubrieron en el Manantial Sagrado más de 12 mil monedas romanas, las cuales, según se sabe, representan la mayor ofrenda divina realizada en Britania.

Vista de frente del Gran Baño

Si vais a Bath os recomiendo que no os perdáis la visita al Centro Termal Bath Spa y viváis la experiencia de sumergiros en sus aguas calientes de la piscina de la azotea. Las vistas son más bonitas al anochecer. Las fotos están absolutamente prohibidas en el lugar. Las demás piscinas y zonas, así como sus tratamientos de spa también son altamente recomendables para pasar una jornada o unos días de auténtico relax. La renovación está asegurada y hay una gran variedad de precios para todos los bolsillos.

Otra de las cosas que se pueden hacer en Bath es planear una visita-merienda al Poomp Room Restaurant , el lugar por excelencia de reuniones sociales de la élite.

Otra de las maravillas que nos encontramos en Bath es el Puente Pulteney en el río Avon y los preciosos jardines que lo circundan. Las tiendas que hay a lo largo del puente también son de lo más pintorescas.

Puente Pulteney en el río Avon

Los Preciosos Jardines de Parade Garden que circundan el Río Avon, se encuentran apartados del núcleo turístico y son ideales para disfrutar de paz y sosiego en medio de su bonito y cuidado entorno.

Una de las leyendas que envuelven la historia de Bath, es la batalla, en la cual el Rey Arturo derrotó a los sajones, en el año 500 d.c.

En la plaza de la Abadía de Bath, otra de las joyas arquitectónicas de obligada visita en la ciudad

La Abadía de Bath también conocida como Iglesia de San Pedro y San Pablo, tuvo su origen como monasterio benedictino y ha pasado a la historia por ser el lugar escogido para coronar al primer rey de Inglaterra.

También se puede visitar el Jane Austen Center, y rememorar la vida de la gran escritora, nacida en Bath, Jane Austen.

Y por último, no os perdáis la pasear por los encantadores jardines de Royal Victoria Park y Sidney Garden y por la elitista zona alta de Bath donde nos encontramos con la plaza llamada The Circus, por su construcción circular de los edificios y por The Royal Crescent, ejemplos del más elegante estilo arquitectónico victoriano del siglo XVIII.

La Plaza llamada “The Circus” es circular como su nombre indica pero sólo es  visible desde el aire

The Royal Crescent es la mítica calle de arquitectura semicircular que se encuentra justo al lado de los hermosos jardines de Royal Victoria Park

Personalmente lo que me más me gustó de Bath fueron sus aguas termales y su paisaje. Los paseos por sus calles con el fondo nebuloso de las montañas que la rodean y por los encantadores jardines, te transportan a la época elegante en el que la escritora Jane Austen se inspiró para sus novelas. Está a sólo dos horas de Londres. Si podéis, no os lo perdáis.

Álbum Facebook

Fuente: Wikipedia
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